Entre rebajas de verano y la resaca de las grandes valoraciones tech
MediaMarkt ha vuelto con su Día sin IVA y, como siempre, hay quien aprovecha las pocas horas que quedan para llevarse algo interesante. Entre las propuestas que destacan están la Nintendo Switch 2 a 399 euros, un LG OLED C5 de 55 pulgadas por 896 euros, el Galaxy S26 Ultra en 1.156 euros, un patinete Xiaomi por 338 euros y el OPPO Find X9 Pro por algo más de 1.073 euros. Ofertas limitadas que terminan mañana a primera hora.
Al otro lado del mercado, las grandes tecnológicas siguen lidiando con expectativas que no siempre se cumplen. Amazon y Meta han retirado sus tablas internas de rendimiento de IA, y Uber ha puesto un tope de 1.500 dólares al mes por empleado en herramientas de inteligencia artificial después de que un directivo reconociera que no estaba viendo productividad clara a cambio del dinero gastado. Un ejecutivo de NVIDIA llegó a decir que estaba invirtiendo más en IA para su propio equipo de investigación que en los sueldos de esos mismos investigadores.
Satya Nadella, sin embargo, sigue apostando por un enfoque distinto. Propone que las empresas construyan su propio “capital de tokens”: una IA entrenada con datos internos que se quede dentro de la compañía aunque cambie de proveedor de modelos. Según él, el conocimiento que generan los empleados al usar estas herramientas no debería perderse cada vez que se cancela una suscripción. La idea suena bien sobre el papel, aunque choca con los recortes de personal que la propia Microsoft y otras grandes firmas están aplicando precisamente con la excusa de la IA.
SpaceX sigue en el centro de atención tras su salida a bolsa. Sus acciones subieron otro 8 % en el premercado después de haber ganado un 20 % el primer día completo de cotización. Elon Musk habla de llegar a un billón de dólares de ingresos en 2030, partiendo de los 18.700 millones que facturó en 2025. Al mismo tiempo la compañía cerró 2025 con pérdidas de 4.900 millones y ya acumula más de 4.200 millones en negativo solo en el primer trimestre de este año. La reciente compra de Anysphere por 60.000 millones de dólares añade más leña al fuego de las valoraciones elevadas y las dudas sobre si el mercado seguirá tolerando tanto gasto sin resultados claros a corto plazo.
Algunos analistas ya han empezado a recomendar vender, mientras otros prefieren mirar más allá y apostar por la combinación de lanzamientos, Starlink y la nueva apuesta por IA. El debate parece inevitable: cuánto tiempo puede una empresa quemar capital antes de que los inversores empiecen a impacientarse.