Meta puso 14.300 millones de dólares sobre la mesa para quedarse con el 49 % de Scale AI. La operación valoraba la empresa en unos 29.000 millones. El movimiento principal no era solo el capital: querían que Alexandr Wang, su fundador, liderara los esfuerzos de superinteligencia dentro de la compañía. Unos meses después llegó Muse Spark, el primer modelo de Meta Superintelligence Labs. Funciona ya dentro de la app de Meta AI y se está integrando en WhatsApp, Instagram y las gafas de realidad aumentada. Los resultados son decentes en idiomas y compresión visual, pero queda por detrás en codificación y razonamiento abstracto. Además, es un modelo cerrado, disponible solo a través de API privada para socios seleccionados.
En paralelo, SpaceX debutó en bolsa. Las acciones se colocaron a 150 dólares y subieron con fuerza durante la primera jornada. La valoración de la compañía superó los 2,1 billones de dólares. La demanda superó cuatro veces la oferta disponible y el volumen negociado alcanzó miles de millones en pocas horas. Elon Musk vio crecer su patrimonio de forma notable, al igual que empleados e inversores tempranos que mantenían participaciones.
En el Congreso estadounidense, un grupo de senadores encabezados por Marsha Blackburn plantea renunciar a regular la inteligencia artificial a cambio de tres normas concretas: una ley de seguridad infantil en internet, la norma NO FAKES contra deepfakes y un mandato federal de verificación de edad. El Senado ya rechazó una propuesta similar por 99 votos a 1, pero la idea ha vuelto a la mesa.
Del lado de la investigación, un equipo de las universidades de Génova e Islamia presentó GAICR, un sistema basado en modelos de difusión que reconstruye los colores originales de cerámicas, figurillas y sellos de la civilización del Indo. Entrenaron el modelo con 1.200 imágenes de 870 artefactos reales más 500 fotografías de culturas cercanas. El error colorimétrico medio quedó en 3,67 y el índice estructural superó 0,95. Cada reconstrucción incluye metadatos que aclaran qué partes son inferencia y cuál es la evidencia real.
Para quien busca algo más inmediato, GEEKOM bajó el A5 Pro a 374 euros durante las rebajas de verano. Lleva un Ryzen 5 7430U, chasis de aluminio, 16 GB de RAM ampliables hasta 64 GB y dos ranuras M.2. Incluye Wi-Fi 6, Ethernet de 2,5 Gbps y Windows 11 Pro. Sirve bien para oficina, multimedia y tareas ligeras, aunque sus gráficos integrados no están pensados para edición pesada ni juegos modernos. La oferta dura hasta el 30 de junio con el código WNA5P25.