Tech 2026: Musk contra Altman, XChat y inversiones que redefinen el sector
El pulso del año se mide en la intersección entre litigios de alto impacto, seguridad en la mensajería y movimientos estratégicos de inversión que definen el rumbo de grandes compañías.
En California, comienza el juicio entre Elon Musk y Sam Altman por el futuro de OpenAI. Musk ha presentado una demanda que, según las informaciones disponibles, exige 125.000 millones de euros a OpenAI y Microsoft por una supuesta traición a sus principios.
X lanza XChat, la app independiente de mensajería de la red social X (antes Twitter). El servicio, que ya está disponible para iOS y llegará a Android, cifra las conversaciones con cifrado de extremo a extremo y garantiza que ni X ni terceros pueden acceder a su contenido. Cada mensaje se protege con una clave única por usuario y un PIN; además, no rastrea conversaciones y no incluye publicidad. La aplicación se plantea como un paso hacia una futura ‘superapp’ con pagos y otras transacciones financieras.
En el plano corporativo, Cristina Álvarez, nueva presidenta de El Corte Inglés, presenta una actualización de la hoja de ruta del grupo: las inversiones superarán los 3.000 millones y habrá adquisiciones. En paralelo, la agenda económica recoge referencias al gran apagón del 28 de abril del año pasado y a las pérdidas atribuidas por los grandes industriales; PwC se une a la ofensiva de las ‘Big Four’ por la Defensa, un detalle que sitúa a las firmas de consultoría en una posición relevante ante el escenario regulatorio y competitivo.
Un artículo de VidaExtra se adentra en la cultura de Star Wars para preguntar por qué Thrawn expuso un casco concreto de un soldado clon en su sala de trofeos. Se detalla que ese casco concreto pertenecía al Comandante Gree (CC-1004) y se enmarca en una narración que mezcla historia de clonación y figuras de alto nivel estratégico en el universo, recordando que estas historias también influyen en la forma en que pensamos la tecnología y la creatividad.
Estas piezas del 2026 muestran que la tecnología ya no se discute solo en términos de cifras o algoritmos: es gobernanza, seguridad de usuarios y estrategias de negocio que pueden redefinir cómo interactuamos con la tecnología y con las historias que la rodean.