Magnific recorta plantilla tras apostar por la IA mientras Europa sigue lejos en chips
Magnific, antes Freepik, ha planteado un ERE que afecta a cerca del 30 % de sus 350 empleados en España. La empresa confirmó el proceso pero no dio más detalles mientras siga la negociación. El cambio de nombre buscaba reflejar el paso de un repositorio de imágenes y vectores a una plataforma centrada en IA generativa para crear y editar contenido visual.
El ajuste llega justo cuando la compañía cuenta con unos 450 trabajadores a nivel global y mantiene presencia internacional. Un ERE no implica despidos automáticos; abre un periodo de consultas con los representantes de los trabajadores para negociar alcance y condiciones.
Al mismo tiempo, el cuarto informe sobre el Estado de la Década Digital de la Comisión Europea señala que la UE representa solo el 9 % del mercado mundial de semiconductores, muy por debajo del objetivo del 20 % fijado para 2030. La capacidad de computación sigue por debajo de la demanda y el sector de la ciberseguridad depende en gran medida de proveedores no europeos. Los especialistas en TIC suponen el 5 % del empleo, frente al objetivo del 10 %.
En ese contexto aparece NVIDIA RTX Spark, una arquitectura que combina CPU ARM con hasta 12 núcleos MediaTek y una GPU Blackwell de 6.144 CUDA cores. Soporta hasta 128 GB de memoria unificada LPDDR5X y promete más de 1.000 TOPS en tareas de IA local, aunque con un consumo estimado entre 80 W y 140 W. Se posiciona como opción para cargas gráficas e inferencia intensiva, distinta de las propuestas de Snapdragon X Elite o Apple Silicon.
En el uso diario, una técnica sencilla consiste en encadenar modelos. En lugar de aceptar la primera respuesta de un solo prompt, se pasa la salida a otro modelo con una instrucción distinta: primero generar, después criticar, después refinar y, si hace falta, verificar. Cada paso recibe un contexto más concreto, lo que suele mejorar la precisión sin necesidad de cambiar de herramienta.
El resultado es que las empresas ajustan equipos mientras la infraestructura europea y las herramientas de IA siguen evolucionando en paralelo.