La IA está cambiando quién gana dinero, cómo pensamos y hasta cómo se libra una guerra

La IA está cambiando quién gana dinero, cómo pensamos y hasta cómo se libra una guerra

Dell vio sus acciones subir un 39% en un solo día. El motivo no fueron los ordenadores portátiles ni los PCs de sobremesa, que siguen con ventas planas. Fueron los servidores para IA: sus ingresos en ese segmento crecieron un 757% y el beneficio neto se triplicó hasta los 3.440 millones de dólares. Lenovo vivió algo parecido. Mayo fue su mejor mes en bolsa desde 1999 y duplicó el valor de sus acciones gracias al mismo negocio.

El patrón se repite en otras empresas. HPE ya tiene pedidos contratados por 5.000 millones de dólares solo en servidores. Quanta Computer obtuvo el 80% de sus ingresos del primer trimestre de 2026 de este tipo de hardware. El componente caro, las memorias y las SSD, no impide que las cuentas cuadren porque el mercado está dispuesto a pagar lo que haga falta.

Al mismo tiempo, aparece un efecto menos visible pero igual de real. Un estudio de la Universidad de Pensilvania con más de 1.300 personas mostró que cuando la IA daba respuestas incorrectas, más del 70% de los participantes las aceptaban sin cuestionarlas. No solo se equivocaban: se mostraban convencidos de que tenían razón. La IA no duda, no titubea y presenta sus respuestas con total seguridad, y eso basta para que muchos las den por buenas.

Ese mismo tipo de IA está presente en el campo de batalla. Ucrania utiliza drones Hornet fabricados por Perennial Autonomy, una empresa de Eric Schmidt. Estos aparatos alcanzan 150 kilómetros y llevan integrados sistemas que seleccionan objetivos por sí solos. En los últimos días han destruido dos bombarderos Tu-142 en Taganrog, un lanzador Iskander en Rostov y la refinería de Saratov a 700 kilómetros del frente. Para evitar que los drones los detecten, algunos camiones rusos ahora llevan rayas blancas que buscan confundir la inteligencia artificial.

Las empresas que integran esta tecnología también están ajustando su dirección. ISPD ha nombrado a Albert Llorens nuevo CEO a partir del 1 de junio de 2026. Llorens llega después de pasar por Semrush, BNC10 y CaixaBank, y la compañía ha dejado claro que su estrategia se centra en combinar medios, datos e inteligencia artificial para crecer fuera de España.

Incluso en el consumo hay rastro de todo esto. En el outlet de El Corte Inglés se pueden encontrar ahora televisores OLED y MiniLED de Sony, LG y Samsung con descuentos superiores al 60%. Muchos llevan procesadores que usan IA para mejorar la imagen en tiempo real, y se venden reacondicionados pero con garantía completa.

La infraestructura que hace posible la IA mueve miles de millones. La misma tecnología influye en cómo tomamos decisiones diarias y aparece en conflictos armados. Las empresas adaptan su liderazgo para no quedarse fuera. Y los productos que incorporan estas capacidades empiezan a bajar de precio y llegar a más gente. Es un mismo fenómeno que toca negocios, pensamiento y guerra al mismo tiempo.

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