La IA avanza en asistentes y hardware, pero el acceso sigue siendo desigual
Apple por fin presentó la renovación de Siri que llevaban tiempo prometiendo. La versión con inteligencia artificial llegará en iOS 27, iPadOS 27, macOS 27 y watchOS 27. Habla de forma más natural, entiende correcciones a mitad de frase y mantiene el contexto en conversaciones largas sin que haya que repetir todo.
También accede al contenido personal del usuario: mensajes, correos, fotos, documentos y calendario. Con permisos, puede responder preguntas concretas sobre lo que hay en el dispositivo o ejecutar acciones entre apps, como añadir una dirección recibida por Mensajes a un contacto.
Apple insiste en que gran parte del procesamiento se hará en el propio dispositivo. Cuando necesite más potencia usará Private Cloud Compute, sus servidores en la nube que aseguran no almacenar datos ni crear perfiles. En macOS la integración será especialmente profunda: Spotlight detectará cuándo conviene llamar a Siri AI y un atajo con Ctrl permitirá consultarla sobre cualquier elemento de la interfaz. Durante la presentación mostraron cómo seleccionaba tres PDFs y generaba una tabla comparativa de especificaciones y precios en segundos.
La beta llegará a finales de año, pero solo en inglés por ahora. No hay fecha para español.
En hardware también hay novedades. MSI presentó el MEG Vision X 2 AI⁺, un PC gaming con una pantalla cilíndrica dentro del chasis que muestra a LuckyClaw, su agente de IA, con aspecto de holograma. Responde a comandos de voz y permite cambiar iluminación, ajustes del monitor o perfiles de rendimiento sin salir del juego. Lleva RTX 5090, Intel Core Ultra, Wi-Fi 7 y refrigeración líquida silenciosa. Todavía no tiene precio ni fecha de salida.
Al mismo tiempo presentó equipos más compactos: el Pro Max Edge AI 11M de solo 4 litros con hasta 128 GB de memoria unificada para modelos locales, el todo-en-uno Pro Max 27TP Z 8MG con Ryzen 7 255 y 120 Hz, y la línea Cubi Nuc AI WCG pensada para espacios reducidos.
En otros lugares la situación es distinta. Rusia tiene modelos propios como GigaChat-3.1-Ultra-702B, basado en DeepSeek 702B de hace meses y disponible en Hugging Face, pero va claramente por detrás de los modelos frontera. No accede a chips Nvidia avanzados para entrenamiento y depende de China, que le ofrece hardware orientado a inferencia (Huawei Ascend 950) después de servir a sus propias empresas. Baikal Electronics promete chips de IA propios para 2029-2030, pero todavía está lejos. Además perdió talento por la guerra con Ucrania y usa miniPCs Nvidia Jetson en misiles Shahed.
La demanda de cómputo es tan alta que hasta los grandes se alían. Google firmó con xAI un acuerdo de 920 millones de dólares para alquilar parte de sus 110.000 GPUs Nvidia en las instalaciones de SpaceX. El contrato va hasta junio de 2029 y puede cancelarse con 90 días de aviso a partir de diciembre. Google necesita capacidad extra inmediata para su servicio de IA empresarial mientras sigue invirtiendo en sus propios centros de datos.
Los avances en asistentes conversacionales y hardware con IA integrada conviven con limitaciones de acceso a chips y talento que marcan diferencias claras entre regiones y empresas.