Jeff Bezos, SpaceX y DoorDash: la IA entre la regulación, las valoraciones astronómicas y los pedidos cotidianos
Jeff Bezos comparó recientemente la inteligencia artificial con un cuchillo. En una entrevista con CNBC explicó que prohibirla sería un error, igual que prohibir los cuchillos solo porque alguien pueda usarlos mal. Prefiere una regulación que se centre en el nivel de aplicación más que en vetos generales. Bezos, que desde 2021 codirige Prometheus, una empresa de IA física, ha recaudado 12.000 millones de dólares para un proyecto que necesita grandes capacidades de procesamiento.
SpaceX, por su parte, acaba de debutar en bolsa con la mayor salida a bolsa de la historia. Recaudó 75.000 millones de dólares valorando la compañía en 1,77 billones. La mayor parte de esa cifra no viene de los lanzamientos actuales ni de Starlink, sino de las expectativas sobre inteligencia artificial: 26,5 billones de los 28,5 billones de dólares que la empresa presenta como mercado potencial total están ligados a IA. La compañía planea usar parte del capital para ampliar su infraestructura de computación en ese campo.
En un plano más cercano al usuario, DoorDash lanzó Ask DoorDash, un chatbot que permite pedir comida o hacer la compra describiendo lo que se desea en lenguaje natural o subiendo una foto de una receta. El sistema construye el carrito, comprueba qué ingredientes ya se tienen en casa y deja al usuario revisar antes de confirmar. La función ya está disponible en algunos mercados de Estados Unidos y busca unificar delivery, supermercado y reservas en una sola interfaz conversacional.
Las tres historias muestran la misma tensión. Por un lado, voces como la de Bezos piden reglas claras sin llegar a la prohibición. Por otro, los mercados están valorando escenarios futuros donde la IA ocupa un lugar central. Y al mismo tiempo, empresas como DoorDash ya están probando cómo esa tecnología cambia la experiencia diaria de millones de personas. El resultado es un sector que avanza rápido mientras intenta definir qué límites se van a aplicar.