En un periodo donde IA, hardware y experiencias de usuario convergen, cinco noticias recientes dibujan una ruta clara para el futuro de la tecnología: la modularidad abierta de la IA, la resiliencia tecnológica ante restricciones externas, la continuidad de la innovación en dispositivos plegables y la democratización de herramientas IA en consumos cotidianos y entornos profesionales. Todo ello se acompaña de un nuevo ojo crítico sobre la seguridad, la gobernanza y el equilibrio entre automatización y habilidades humanas.
IA modular abierta para empresas: Agent Skills como nuevo estándar
Anthropic impulsa los Agent Skills: una forma de encapsular conocimiento específico en paquetes reutilizables que permiten a un asistente de IA, Claude, ejecutar tareas sin prompts complejos cada vez. Este enfoque, diseñado para ser un estándar abierto, facilita que empresas integren estas herramientas sin depender exclusivamente del ecosistema de Anthropic. Con un directorio de habilidades desarrollado por socios como Atlassian, Canva, Figma, Notion, Stripe y Zapier, los Skills conectan Claude con las herramientas que las compañías ya usan a diario. En pruebas internas, los ingenieros reportaron un aumento del 50% en productividad y el 27% del trabajo en Claude se dedicó a tareas que antes podrían haberse postergado. El repositorio de Skills ya supera las 20 mil estrellas en GitHub y decenas de miles de habilidades han sido compartidas por desarrolladores de todo el mundo.
Esta apertura busca fomentar un ecosistema colaborativo más que esconder una ventaja competitiva: la idea es que, a largo plazo, la modularidad acelere la adopción de IA empresarial y aporte mayor valor. No obstante, también existen preocupaciones sobre la seguridad y la gobernanza de un estándar que aún está en evolución. En paralelo, OpenAI ha mostrado avances similares en su arquitectura, y proyectos como el Model Context Protocol se han movido hacia la Linux Foundation, con la creación de iniciativas como la Agentic AI Foundation junto a Google, Microsoft y AWS. En resumen, la IA modular podría redefinir la interoperabilidad entre asistentes y herramientas empresariales, siempre que se gestionen bien los riesgos y se preserve el control sobre procesos internos.
Independencia tecnológica en China: más allá de la meta de 70%
Aunque China no alcanzó el objetivo del 70% de autoprovisión de chips para 2025, las medidas de bloqueo occidental han acelerado una industria paralela capaz de desafiar dependencias externas. Huawei, SMIC y YMTC han construido una red de colaboración que abarca móviles, IA y memorias, incluso rompiendo la barrera de los 7 nm mediante técnicas como multiple-patterning con maquinaria DUV. En IA, el gobierno chino ha promovido chips locales como Ascend y ha impulsado desarrollos para optimizar modelos de IA directamente sobre su hardware, con CUDA en perspectiva de ser sustituido por una solución propia. También destacan avances en memorias NAND de YMTC y esfuerzos para liderar la cadena de suministro desde sensores y sistemas operativos propios, como HarmonyOS Next, hasta soluciones de IA propias como DeepSeek. El ambicioso “Proyecto Manhattan” en Shenzhen apunta a un prototipo EUV funcional para imprimir chips avanzados sin ASML, acercando a China a una cadena de suministro 100% local para 2030, según las fuentes consultadas. En conjunto, estas dinámicas muestran una estrategia vertical de independencia tecnológica que podría reconsiderar el equilibrio global de la industria.
Samsung y la innovación en plegables para 2026
Las filtraciones apuntan a una temporada de verano de 2026 en la que Samsung reforzará su cartera de plegables: el Galaxy Z Flip8 podría ser más delgado, más ligero y cómodo de usar, con una bisagra mejorada y un diseño que reduzca el pliegue central. Por otro lado, el Galaxy Z Fold8 podría elevar la cámara, pasando de 12 MP a 50 MP en el ultra gran angular, acercando su conjunto fotográfico al de la serie Galaxy S Ultra. Estas mejoras no se tratan solo de números: la intención es consolidar el plegable como una opción principal dentro de la gama alta, mejorando ergonomía, experiencia de uso y rendimiento en momentos de consumo diario y productividad móvil. Todo ello se alinea con una estrategia de verano tradicional para Samsung, momento en el que históricamente presenta sus apuestas más ambiciosas.
Detectar IA en vídeo con Gemini: seguridad y verificación al día
Google amplía la utilidad de Gemini con una función clave para la era de la desinformación. Gracias a SynthID y su Detector, ahora es posible comprobar si un vídeo es generado por IA o es real. La marca de agua invisible de SynthID se aplica a diseños generados con IA, y el Detector ha evolucionado para analizar vídeos, no solo imágenes estáticas. La verificación se realiza en la web o en la app, con un límite práctico de 100 MB y 90 segundos por vídeo, y permite preguntar directamente: “¿Este vídeo está creado con IA?”. Esta función resulta útil para redes sociales y plataformas de corto formato donde la desinformación es un riesgo real, y refuerza la necesidad de herramientas de autenticidad en la distribución de contenido generado con IA, apoyando una experiencia de usuario más confiable.
Tablets asequibles con AI integrada: Samsung Galaxy Tab A11+
En el terreno de consumo, la Samsung Galaxy Tab A11+ se presenta como una opción atractiva para uso familiar o profesional básico: una tablet de 11 pulgadas con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, ampliable hasta 2 TB. Su rendimiento se refuerza con una batería capaz de carga rápida de 25 W y altavoces cuádruples Dolby. Además, integra Gemini, la IA de Google, disponible a través de un acceso rápido que facilita asistencia en tiempo real. Con un precio de 259 euros en tiendas como Amazon y MediaMarkt, la Tab A11+ se posiciona como una opción con buena relación calidad-precio para quienes buscan una experiencia inteligente en un formato cómodo para ver series, trabajar en documentos o estudiar. Este ejemplo demuestra cómo la IA incorporada en dispositivos de consumo puede ampliar la productividad y la experiencia diaria sin sacrificar precio o simplicidad.
En conjunto, estas cinco historias muestran una industria en la que la IA modular, la resiliencia tecnológica, la innovación de hardware y la experiencia de usuario convergen para formar un ecosistema cada vez más interconectado. Las empresas que busquen competir con rapidez deben mirar a estas tendencias: construir soluciones que sean abiertas y auditables, cultivar cadenas de suministro más autónomas, y ofrecer dispositivos y apps que integren IA de forma natural y segura para profesionales y usuarios. El equilibrio entre aprovechar la potencia de la IA y preservar habilidades humanas, así como la gobernanza de nuevos estándares, serán factores decisivos para definir qué tan sostenible y valiosa será esta próxima ola tecnológica.