IA Generativa, premios Indie y la batalla CUDA: de Clair Obscur a TorchTPU
El mundo tech se mueve a golpe de IA generativa, y estas cinco historias lo ilustran sin adornos. En el ámbito de los videojuegos, Clair Obscur: Expedition 33 vio retirados sus premios, incluyendo Juego del Año y Mejor Debut, tras confirmarse el uso de IA generativa durante su desarrollo. Six One Indie explicó que la infracción se descubrió tras la votación y la gala grabada; Sandfall Interactive había asegurado lo contrario al presentar la nominación. En consecuencia, el certamen mantuvo una postura firme contra la IA generativa en nominaciones y ceremonias. Los premios se reasignaron: Mejor Juego Debut para Sorry We’re Closed y Juego del Año para Blue Prince.
En Battlefield 6, la controversia se traslada a las creaciones visuales: un pack cosmético Windchill trae un sticker con fallos evidentes que muchos interpretan como arte generado por IA. Un usuario en Reddit mostró la tarjeta de jugador con un soldado dentro de un copo de nieve empuñando un M4A1 con dos cañones y dos guardamanos, un diseño que no cuadra. Las reacciones en redes pasan de la crítica al debate general sobre la IA en el desarrollo de videojuegos, cuestionando el uso de arte generado por IA y reforzando la llamada a una mayor transparencia en la creación de contenidos. Battlefield 6, cuyo lanzamiento fue en octubre de 2025, se sitúa en este escenario como un ejemplo de los límites entre creatividad y control de calidad.
En el terreno de hardware y lanzamientos, los Galaxy S26 podrían no llegar en enero, y las filtraciones apuntan a un anuncio a principios o a finales de febrero, lo que retrasaría la puesta en venta a marzo. Este ritmo crea un choque competitivo con Xiaomi 17, y obliga a Samsung a ajustar su estrategia tras la experiencia con el Galaxy S25 Edge, cuyo rendimiento no fue el deseado. La ausencia de una fecha oficial refuerza la idea de un cambio de calendario que podría afectar la batalla por el mercado de smartphones.
Mientras tanto, en Córdoba, la adopción de IA generativa continúa su crecimiento, con un 36,30% de personas entre 16 y 74 años que la han utilizado en los últimos tres meses, superando la media andaluza. A la hora de propósitos, el uso privado alcanza el 26,92% y el laboral el 18,97%, frente a un promedio regional de 14,32% para lo laboral. Pero el 44,07% no ha usado IA por no saber cómo, y la preocupación por la privacidad y la seguridad alcanza el 51,09% entre los usuarios cordobeses. En conjunto, el 63,97% de quienes no usan la IA generativa no lo hacen porque no lo consideran necesario. Estos números muestran tanto interés como barreras para una adopción más amplia.
Finalmente, el impulso hacia infraestructuras de IA toma forma con TorchTPU, un esfuerzo interno de Google para que sus TPUs sean totalmente compatibles con PyTorch y, por tanto, una alternativa a CUDA. Esta iniciativa ha contado con la participación de Meta y se enmarca en un movimiento más amplio de la industria hacia opciones que rompan el monopolio de CUDA de NVIDIA. Aunque Huawei y otros actores han observado el escenario, Google Cloud continúa promoviendo estas soluciones para que más clientes elijan entre plataformas de IA, y la conversación sobre el impacto de CUDA en la industria se mantiene vigente. En este contexto, la pregunta no es solo qué tecnología funciona mejor, sino qué camino tomará la infraestructura de IA en los próximos años.
En conjunto, estas historias muestran un terreno tecnológico en el que la IA generativa abre puertas, pero también dispara debates sobre propiedad, regulación y eficiencia. El pulso entre creatividad, rendimiento y responsabilidad parece definir la dirección de un sector que ya no puede mirar hacia otro lado ante el avance imparable de la IA.