El Papa advierte sobre la IA mientras OpenAI vincula bancos y Uber pone en duda sus inversiones
El Papa León XIII acaba de publicar un manifiesto llamado Magnifica Humanitas en el que pide regular la inteligencia artificial antes de que sea demasiado tarde. Cita directamente a Gandalf para reforzar el mensaje: no se puede delegar decisiones irreversibles y letales a sistemas automatizados. El documento condena el uso de IA en conflictos armados y alerta contra una carrera armamentística en este campo. Entre los presentes en la presentación en el Vaticano estaba Chris Olah, cofundador de Anthropic.
Al mismo tiempo aparecen señales de que los sistemas de IA son más frágiles de lo que parecen. Un ataque denominado AudioHijack permite secuestrar asistentes mediante sonidos inaudibles para el oído humano. El resultado puede ser que el modelo rechace peticiones, entregue información falsa, comparta enlaces maliciosos o incluso ejecute acciones no autorizadas. Las defensas existen, pero dependen de monitorizar los mecanismos internos de atención y un atacante informado puede reducir su efectividad.
OpenAI ha dado otro paso que amplía el alcance de ChatGPT. Ahora permite conectar cuentas bancarias reales, inicialmente para usuarios Pro en Estados Unidos, para analizar gastos, detectar patrones y ofrecer recomendaciones financieras. La integración cubre más de 12.000 instituciones y colabora con Intuit. La compañía asegura que no accede a números completos de cuenta ni ejecuta operaciones, aunque datos podrían usarse para entrenar modelos si el usuario mantiene activada la opción de mejorar el modelo. Expertos ya señalan el riesgo de filtraciones que faciliten phishing más sofisticado.
En medio de estas expansiones, Uber reconoce que aún no ve resultados claros de sus inversiones en IA. Tras gastar 3.400 millones de dólares en investigación y desarrollo en 2025, la compañía admite que el consumo de herramientas como Claude Code no se traduce necesariamente en funciones útiles ni en productividad medible. El presidente de operaciones ha señalado que en el futuro las empresas tendrán que comparar directamente el coste de tokens de IA con el de empleados humanos.
Mientras tanto, el hardware especializado sigue teniendo demanda propia. Para grabar y emitir gameplay de consolas en 2026, tarjetas como la Elgato HD60 X siguen siendo la opción más vendida por su equilibrio entre precio, latencia y compatibilidad con OBS. Modelos más caros de AVerMedia o Elgato permiten captura 4K60 real con HDR passthrough, y la latencia USB sigue siendo un factor clave para que el juego siga siendo jugable.
Lo que queda claro es que la IA avanza en frentes muy distintos al mismo tiempo: advertencias éticas, vulnerabilidades técnicas, integración con datos sensibles y dudas sobre su rentabilidad real. El debate sobre quién controla estas herramientas y qué impacto tienen en la vida cotidiana apenas empieza.