Crea tu bot de IA en Telegram, monitores con alta frecuencia y robots inteligentes: tendencias de IA en 2026

IA en acción: de Telegram a robots inteligentes en 2026

En 2026 la IA se cuela en herramientas cotidianas y hardware que usamos a diario. Este artículo une cinco ejemplos reales de cómo la inteligencia artificial ya está cambiando la forma en que trabajamos, nos comunicamos y consumimos contenido.

Comenzamos por la idea de crear tu propio bot de IA en Telegram. El recorrido típico pasa por BotFather para crear el bot, asignarle un nombre y un nombre de usuario único, y recibir un token de acceso. Telegram devuelve un enlace tipo t.me/@nombredelbot, útil para acceder y para integraciones. También es posible personalizar el bot con una imagen de perfil y una descripción.

Para dotar al bot de IA, se utiliza una API de IA; en el ejemplo de estas noticias se emplea Gemini. Se obtiene a través de la web aistudio.google.com, se crea un proyecto (por ejemplo Bot Telegram IA) y se genera la API key que suele empezar por AIza–. Con esa clave se configura la conexión de IA en el servicio de automatización Make.

En Make se crea un escenario: Watch Updates para Telegram y se genera un webhook enlazando con el token del bot. Tras iniciar el bot en Telegram y pulsar Iniciar, se ejecuta Run once para probar la conexión y ver si el flujo funciona. Después se añade un módulo para generar respuestas de IA, se indica la IA (Gemini en el ejemplo) y se configura la API. Se pueden escoger el modelo y el nivel de créditos disponibles, recordando las limitaciones de la API gratuita.

La parte práctica continúa con la configuración de las entradas y salidas: en el bloque de la IA se establecen el rol User, el tipo de mensaje Text y la instrucción para el prompt, y se fija la salida en Text. Luego se añade un segundo módulo para enviar la respuesta de la IA al bot de Telegram (Send a Text Message or a Reply), introduciendo el ChatID de la conversación y seleccionando el resultado de la IA como texto parseado (Markdown).

Con todo listo, se ejecuta Run Once y, si todo funciona, se puede dejar el escenario esperando nuevos datos con Wait for new data y ejecutarlo en cuanto lleguen mensajes (Run scenario Immediately). El resultado es un bot funcional que puede cambiar de modelo de IA sobre la marcha, sujeto a los límites de la API gratuita.

En paralelo a estos flujos, la noticia sobre pantallas muestra otra cara de IA en hardware: un monitor Samsung Smart Monitor M70F de 32 pulgadas con sistema Tizen, que ofrece televisión inteligente, conectividad Bluetooth y WiFi, altavoces integrados y soporte para AirPlay y Samsung Dex, con actualizaciones de software durante 7 años. En oferta, puede costar alrededor de 233,10 euros en MediaMarkt, frente a precios de 259–289 euros en otros comercios.

La discusión sobre pantallas también compara frecuencias de refresco. Más allá de los juegos, 144 Hz o más mejoran la fluidez de la interfaz, el scroll y las transiciones, algo que se nota tras largas jornadas frente a la pantalla. Se mencionan modelos como ASUS ProArt Display PA279CV (60 Hz, gran calibración de color), Lenovo Legion R24s (144 Hz y 24 pulgadas) y Asus ROG Strix XG27UQR (144 Hz, 4K, orientado a gaming y productividad).

En salud, una investigación de Andalucía utiliza IA para medir si un paciente con diabetes tipo 2 cumple las pautas terapéuticas sin cámaras, confiando en sensores del hogar y una pulsera inteligente. Los dispositivos captan presencia, apertura de puertas y actividad física, y una IA integrada traduce esos datos en indicadores de adherencia, que el médico consulta en tiempo real en una plataforma web. El estudio piloto, financiado por la Junta de Andalucía y otras entidades, se probó con ocho pacientes mayores de 65 años en Cabra (Córdoba).

Y para ampliar la visión de IA fuera de la medicina, HONOR presentó en el MWC 2026 el Robot Phone, un dispositivo conceptual que puede moverse y seguir al usuario, con un micromotor ultrafino y estabilización tipo gimbal. También mostró un primer robot humanoide para tareas como asistencia, inspección o acompañamiento emocional. Aunque son ideas y prototipos, señalan hacia dónde podría ir la IA en productos que interactúan físicamente con el mundo real.

Estas cinco piezas dibujan un paisaje donde IA y hardware se entrelazan cada vez más: herramientas que generan respuestas, pantallas que facilitan la productividad y dispositivos que conviven con nuestro entorno de forma más física. Si miramos con atención, lo que parece futuro lejano ya está presente en forma de prototipos, pruebas piloto y sistemas que transforman hábitos diarios en datos útiles para personas y profesionales. Esa mezcla de software y hardware abre un rango de posibilidades que vale la pena seguir con curiosidad y criterio ético.

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