Anthropic corta el acceso a Fable 5 y Mythos 5 por orden del gobierno de EE.UU.
La decisión llegó el viernes. Anthropic suspendió de golpe el acceso global a Fable 5 y Mythos 5, sus dos modelos más avanzados. No fue por mantenimiento ni por un fallo técnico. Detrás está una orden directa del Departamento de Comercio de Estados Unidos que exige bloquear cualquier uso por parte de ciudadanos extranjeros, dentro o fuera del país, incluidos empleados de la propia empresa.
La compañía no tenía forma de aplicar ese filtro con la rapidez que pedía la directiva. Ante la imposibilidad de distinguir usuarios autorizados en tiempo real, optó por cerrar todo. El resto de sus modelos sigue operativo.
El contexto no ayuda. Anthropic lleva meses en una posición complicada con Washington. Sus choques con el Pentágono y su negativa a entregar acceso sin condiciones a sus sistemas más potentes ya la habían dejado fuera de algunos programas federales. El detonante final fue su rechazo a permitir que el Departamento de Defensa usara esos modelos en el conflicto con Irán.
El problema con Mythos 5 había empezado antes. El modelo puede detectar y explotar fallos de seguridad a través de internet de forma autónoma, por lo que su despliegue comercial ya se hacía con cuentagotas. Según el Wall Street Journal, investigadores de Amazon detectaron una forma de saltarse sus filtros éticos y lo notificaron a las autoridades.
Anthropic respondió con un comunicado poco habitual. Afirmó que el hallazgo era menor, que consistía básicamente en pedir al modelo que leyera código y corrigiera errores, y que capacidades similares ya existen en otros modelos, incluido GPT-5.5 de OpenAI. También recordó que había probado Fable 5 durante miles de horas con la AISI británica y organizaciones externas.
El episodio deja claro que el control gubernamental sobre la IA ha pasado de los chips a los propios modelos. Mientras otras empresas firman contratos millonarios con el Pentágono, Anthropic ha intentado mantener una línea distinta. Esa postura le ha costado ahora el bloqueo temporal de sus sistemas más avanzados.
La empresa alcanzó recientemente una valoración de 96.500 millones de dólares, por encima de OpenAI. La salida a bolsa se acerca en un momento en el que su margen de maniobra con el gobierno se ha reducido de forma evidente.