Gemini llega a Orange y a Siri: operadores y Apple apuestan por la IA de Google
Orange ha empezado a vender suscripciones de Google AI directamente en sus facturas. Los clientes convergentes y de móvil pueden contratar Google AI Pro por 21,99 euros al mes, que trae 5 TB de almacenamiento y límites altos en Gemini, además de Flow y NotebookLM. Hay dos opciones más baratas: Google AI Plus con 2 TB por 9,99 euros y Google One Basic con 100 GB por 1,99 euros. El primer mes sale gratis en los tres casos y se pueden compartir hasta cinco cuentas.
El movimiento no es solo de Orange. Apple también ha cerrado un acuerdo con Google para meter Gemini dentro de Siri. En iOS 27 el asistente cambiará de forma: dejará la burbuja pequeña y se instalará en la Dynamic Island, tendrá su propia aplicación con historial de conversaciones y permitirá analizar fotos y objetos con la cámara en tiempo real. Se rumorea que Apple pagará cerca de mil millones de dólares al año por usar Gemini en las consultas más complicadas, aunque el procesamiento sencillo seguirá en el propio iPhone. Los usuarios podrán elegir entre Gemini, ChatGPT o Claude según la tarea.
Estas integraciones llegan en un momento en que el mercado laboral español discute cómo formar el talento que realmente se necesita. En el I Foro Impacto de elDiario.es, representantes del SEPE, la Universidad Complutense y UNIR coincidieron en que España está empezando un cambio de modelo productivo apoyado en perfiles STEM y servicios avanzados, pero todavía hay desajustes importantes. Hay más demanda de empleo en algunos sitios que oferta disponible, y la falta de perfiles de grado medio y Formación Profesional es especialmente notable.
Además, se forma talento, pero no siempre el que las empresas piden. Muchos estudiantes eligen carrera por vocación y no por empleabilidad, y alrededor de 400.000 españoles cualificados trabajan fuera. A partir de 2030 la universidad recibirá cohortes más pequeñas por la caída de natalidad. La inteligencia artificial aparece aquí como oportunidad y como reto: elimina tareas repetitivas, pero requiere regulación para evitar sesgos, formación del profesorado, control del consumo energético y un marco ético claro.
Al final, los acuerdos entre operadoras, fabricantes de móviles y Google muestran que la IA ya no es un producto aparte. Se está metiendo en las facturas mensuales y en los asistentes que usamos cada día. El debate que queda es quién va a tener las competencias para sacarle partido y quién se va a quedar fuera.