Apple, Meta y Samsung: la IA se mete en la fábrica, el chat y la tele

Apple, Meta y Samsung: la IA se mete en la fábrica, el chat y la tele

Apple ha empezado a fabricar chips para algunos de sus iPhone, iPad y Mac en las plantas de Intel. No son los modelos más potentes ni los más nuevos, pero ya está ocurriendo. La producción usa el proceso 18A-P con empaquetado Foveros y se centra en versiones de gama baja o generaciones anteriores que siguen vendiéndose. El 80 % de los pedidos se concentran en iPhone, tal como dicta la distribución real de ventas.

El movimiento responde a algo más que capacidad técnica. Las presiones para fabricar en Estados Unidos y la saturación de TSMC han empujado a Apple a diversificar. Intel producirá a pequeña escala en 2026, subirá el volumen entre 2027 y 2028 y dejará de fabricar este nodo en 2029. TSMC seguirá llevando más del 90 % de los chips avanzados de Apple, incluidos los A-series y M de alta gama.

En este mismo momento, WhatsApp está probando un modo de chat con Meta AI que nadie en la empresa puede ver. Los mensajes se procesan dentro de entornos de ejecución confiables y desaparecen al cerrar la sesión o bloquear el teléfono. La función usa el modelo Muse Spark y está pensada para preguntas sobre salud, finanzas o situaciones personales delicadas. Solo funciona con texto; ni imágenes ni conexiones externas.

La misma lógica de privacidad aparece cuando se habla de la relación entre China y Estados Unidos. Xi Jinping la ha definido como la más importante del mundo y ha calificado la próxima visita de Trump como histórica. Las decisiones sobre dónde se fabrican los chips están directamente ligadas a esa tensión.

Al otro lado, los televisores de Samsung para 2026 llevan inteligencia artificial en todos los niveles. Vision AI Companion agrupa Bixby, Perplexity y Copilot. Hay modo de fútbol que ajusta color, movimiento y sonido en tiempo real, y la tecnología sin reflejos llega ahora también a los modelos más básicos. Las gamas OLED, Micro RGB y Neo QLED incorporan estas funciones, con procesadores NQ4 AI y hasta 165 Hz en algunos casos.

Las marcas que quieren entender hacia dónde van estos cambios cuentan con herramientas como ATLAS, la plataforma de OMD que combina análisis humano e IA para detectar tendencias culturales, de conexión y tecnológicas. No es un informe estático: ofrece implicaciones prácticas por sector y generación para que las empresas decidan qué hacer con todo esto.

El resultado es un sector que avanza en tres frentes a la vez: dónde se fabrican los componentes, qué tan privadas son las conversaciones con la IA y qué tan inteligente resulta el dispositivo que tienes en casa. Cada movimiento afecta a los demás.

Posted in Tecnología