Barcelona vive la cita que redefine la tecnología. El Mobile World Congress 2026 llega a su 20a edición y coloca IA, conectividad avanzada y la transformación digital de las industrias en el centro de su agenda.
La exposición abarca cerca de 240.000 metros cuadrados y se espera que asistan más de 100.000 profesionales de más de 200 países, consolidando a Barcelona como epicentro de la innovación.
El acto inaugural fue presidido por el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, junto a otros representantes institucionales y líderes empresariales, subrayando la relevancia global del congreso.
Bajo la mirada de la era agéntica, la IA evoluciona hacia modelos capaces de ejecutar tareas de forma autónoma y de responder a las necesidades del usuario, abriendo la puerta a nuevos modelos de negocio basados en la automatización de procesos.
La conectividad avanza con desarrollos en 5G Advanced y con los primeros pasos hacia el 6G, con compañías como ZTE que proponen redes capaces de soportar holografía en tiempo real o cirugía remota.
El evento transversal también da protagonismo a sectores como la automoción, la robótica y las smart cities. Xiaomi muestra su apuesta por un coche eléctrico premium y prototipos que se integran plenamente en el ecosistema digital, mientras que los smartphones siguen manteniendo su lugar junto a la computación en nube y edge.
Paralelamente, la escena empresarial demuestra que la IA ya está transformando la forma de trabajar. En Block, la empresa de pagos de Jack Dorsey anunció un recorte de alrededor de 40 por ciento de su plantilla, lo que implica más de 4.000 puestos. Dorsey sostuvo que la IA permitirá operar con menos personal y que la IA será un pilar central de la organización.
En el frente de IA para defensa, OpenAI celebró que Anthropic no cede ante las exigencias del Pentágono. Poco después OpenAI anunció un acuerdo para desplegar sus modelos en la red clasificada del Departamento de Defensa con salvaguardas que superan las de otros acuerdos, y se señalaron restricciones como evitar el uso para espionaje de ciudadanos o para sistemas de crédito social. Se reportó además que miles de empleados de OpenAI y Google expresaron su postura ética mediante una carta abierta a la que se unieron cientos de firmas.
La tensión entre actores de IA y defensa muestra también que incluso las grandes potencias buscan adaptar sus estrategias tecnológicas a normas y salvaguardas, mientras se plantea una batalla por el control de las herramientas de IA en el sector público y privado.
En un frente diferente, Irán y las fuerzas de Estados Unidos se enfrentan a tecnologías de drones de largo alcance. El dron LUCAS, un sistema kamikaze barato desarrollado a partir de un modelo iraní, fue utilizado por Estados Unidos en una ofensiva contra Irán, incorporando ingeniería inversa para convertir una tecnología enemiga en su propio arsenal. Este enfoque subraya cómo las plataformas baratas pueden desbordar defensas avanzadas y cambiar las reglas del juego en conflictos modernos.
Por último, Amazon anunció una expansión importante en España con una nueva inversión de 18.000 millones de euros para centros de datos durante este periodo y un total que supera los 30.000 millones hasta 2035. La apuesta reforzará la región cloud y la capacidad de IA generativa, con el despliegue en Aragón y la creación de casi 30.000 empleos, 6.700 de ellos puestos cualificados, acompañados de un fondo social de 30 millones de euros. Este movimiento sitúa a España como un polo clave en la nube en el sur de Europa y muestra cómo la inversión en infraestructuras de datos impulsa la economía digital.
Estas piezas muestran un ecosistema tecnológico que se mueve a gran velocidad, impulsado por IA, redes cada vez más robustas y una inversión continua en infraestructuras de datos. El camino hacia el 2035 exige talento, gobernanza y decisiones responsables, en un entorno donde la tecnología se integra cada vez más en la vida cotidiana.