Memoria, IA y plataformas: 2026 redefine el ecosistema tecnológico
2026 llega con una combinación de señales que muestran cómo la tecnología se reconfigura ante la demanda de IA, la escasez de memoria y las nuevas estrategias de negocio que conectan hardware, software y servicios.
Una primera pista proviene de The Information, que señala que Nvidia no tiene previsto lanzar nuevas tarjetas GeForce para juegos en 2026, citando fuentes familiarizadas con el tema. Aunque la compañía no ha hecho una declaración pública al respecto, la noticia resalta un cuello de botella clave: la memoria. Nvidia afirma a Tom’s Hardware que la demanda de GPU GeForce es alta y la oferta de memoria es limitada, y que siguen enviando todos los SKU mientras colaboran con proveedores para maximizar la disponibilidad de memoria.
Para entender el ritmo de Nvidia, conviene separar dos líneas de desarrollo: las mejoras de arquitectura, que suelen marcar saltos de rendimiento, y los refrescos intermedios, que ajustan memoria, consumo y frecuencias. Esa mezcla explica por qué, tradicionalmente, hay actualizaciones anuales, pero la actual limitación de módulos GDDR7 podría obstaculizar la entrega de nuevos paquetes completos. A la vez, la memoria no es un recurso aislado: la demanda de centros de datos y de IA compite por unidades a escala global, afectando la distribución de componentes para consumo.
La hoja de ruta interna mencionada por Tom’s Hardware sitúa la producción masiva de la hipotética RTX 60 más allá de 2027, con posibles movimientos hacia 2028. No hay confirmación oficial de Nvidia sobre estas fechas, por lo que deben tratarse como estimaciones procedentes de fuentes cercanas a la planificación.
En paralelo, el ecosistema de consumo está mirando a otros frentes. Epic Games Store ha señalado públicamente su intención de estar presente en la próxima consola de Xbox desde el día de lanzamiento. Esta ambición se apoya en una colaboración estratégica de Microsoft con AMD para las consolas futuras, y en comentarios de responsables de la división. Además, Epic pretende llevar su tienda a PC portátiles como la Xbox ROG Ally mediante una app dedicada, y ya planifica mejoras para 2026 para corregir la experiencia de usuario, ya que el propio líder de la tienda ha señalado que el sistema actual necesita ajustes.
El impulso de IA y nube se ve en el lado de inversión. Amazon comunicó resultados mixtos en 2025 y anunció que prevé invertir unos 200.000 millones de dólares en inversiones de capital en 2026, principalmente en centros de datos para IA e infraestructura de satélites. Tras el cierre de Wall Street, las acciones cayeron, a pesar de un crecimiento sólido en beneficio neto y ventas, impulsado en buena medida por AWS. Proyectos como el chip Trainium4 de AWS, cuyo despliegue se espera para 2027, marcan la línea de desarrollo de la nube inteligente y sus semiconductores propios.
En un terreno distinto, el mercado automovilístico chino se está probando a fondo. Un informe de LandRoads sobre la calidad de los Vehículos de Nueva Energía en 2025 recoge miles de incidencias reales y sitúa a Xiaomi SU7 entre los coches con mayor riesgo de fallos, mientras que en el segmento de sedanes la clasificación la encabeza el Tesla Model 3, y en los SUV grandes, AITO se coloca entre las primeras posiciones. El estudio destaca que la fiabilidad actual depende de una integración madura de software, sensores y electrónica, y que las marcas chinas más jóvenes a veces superan a las tradicionales cuando se trata de gestionar la complejidad del coche eléctrico a lo largo del tiempo.
Por último, Google está ordenando su ecosistema Gemini para clarificar qué es estable y qué está en pruebas. La empresa ha creado una sección Labs dentro del selector de herramientas de Gemini en la versión web, para separar las funciones experimentales de las que ya funcionan con normalidad. Las herramientas de prueba incluyen Gemini Agent, Dynamic View y Personal Intelligence, mientras que las funciones consolidadas se mantienen en Tools, como Deep Research, creación de vídeo y de imágenes, Canvas y otras. El despliegue es por fases y no todas las cuentas ven lo mismo; algunas funciones están vinculadas a planes de suscripción. Este movimiento apunta a equilibrar experimentación y fiabilidad, sin frenar la expansión de experiencias de IA que Google ya ha planteado en Gemini.
En conjunto, estas piezas dibujan un año en el que el ritmo de la innovación depende de la capacidad para gestionar la memoria, adaptar plataformas y equilibrar experimentación con estabilidad. La IA impulsa oportunidades, pero también exige un enfoque más consciente de la cadena de suministro y de la seguridad de la experiencia del usuario.