En 2025, cinco historias tecnológicas distintas consiguen un hilo conductor: avanzar a partir de costos, promesas y diseño para definir el rumbo de hardware, software e IA. Desde decisiones en grandes fabricantes hasta prototipos de alto nivel, estas noticias muestran que el progreso no es lineal: a veces los avances llegan acompañados de preguntas sobre presupuesto, confianza y experiencia de usuario. A continuación, conectamos cinco historias clave y su relevancia para la industria tech.
Licencias, rendimiento y el costo escondido de los códecs
HP y Dell han desactivado la aceleración por hardware del códec HEVC (H.265) en muchos portátiles, a pesar de que el hardware lo soporta. El objetivo, según la noticia, es ahorrar en royalties, un costo que podría subir: a partir de enero de 2026, las licencias por dispositivo pasarán de 0,20 a 0,24 dólares para volúmenes superiores a 100.001 unidades. Para usuarios profesionales, desactivar HEVC implica más trabajo de la CPU, más calor y menor autonomía. Aunque muchos streams actuales usan otros códecs, la interrupción golpea especialmente a quienes editan vídeo o trabajan con flujos HEVC. En paralelo, otros fabricantes como Synology ya habían reducido soporte para HEVC o H.264 en 2024. Este movimiento marca una tendencia: el costo de las licencias impulsa decisiones técnicas que afectan a la experiencia de usuarios profesionales y avanzados.
La promesa de la conducción autónoma y la realidad de Tesla
Una declaración de Elon Musk reabre la conversación sobre la conducción autónoma de Tesla. Según la noticia, los vehículos con hardware 3 necesitarán una actualización de componentes para ser compatibles con la versión más reciente del sistema de conducción autónoma, un proceso descrito por Musk como “difícil y doloroso”. Ya en 2019 quienes tenían hardware 2.0/2.5 debieron migrar a hardware 3 para no quedar fuera del potencial despliegue del FSD. Aunque el hardware 4 ya está presente en modelos recientes, la versión final del FSD aún no está disponible para ellos. Esta revelación genera inquietud entre propietarios que invirtieron alrededor de 12.000 dólares en el sistema y que, de momento, podrían enfrentar costos y tiempos adicionales para obtener la versión completa.
Un dispositivo de IA diseñado para el día a día
OpenAI y Jony Ive están trabajando en un primer dispositivo de IA, ya en fase de prototipo, con una visión de diseño que busca lo “elegantemente simple, con un toque de extravagancia”. No se trataría ni de un móvil ni de un wearable; se describe como una herramienta que debe encajar en el bolsillo y aprender sobre nosotros. Si bien no hay fecha exacta, los responsables insinúan un lanzamiento en menos de dos años. Estas palabras pintan un panorama: una pieza de hardware ambiciosa en la que la forma cuenta tanto como la función y donde la experiencia del usuario podría ser tan decisiva como la potencia técnica.
Identidad digital y un enfoque polémico en el trabajo duro
Worldcoin, la startup de Sam Altman y Max Novendstern, ha vuelto a generar titulares a propósito de su enfoque para verificar identidad humana a través de iris. En una grabación filtrada, el CEO Alex Blania enfatiza que la misión es prioritaria y sugiere que no hay lugar para distracciones como políticas o debates sobre inclusión; se afirma que se trabajan fines de semana y que la empresa valora el mérito y la excelencia para cumplir su misión global. Este énfasis en una identidad basada en biometría y la cultura de trabajo extremo plantean preguntas importantes sobre ética, privacidad y equilibrios en el desarrollo de tecnologías de verificación de humanidad.
Claude Opus 4.5: la potencia para la programación avanzada
Anthropic presentó Claude Opus 4.5, a la vez que afirma ser el modelo más potente del mundo para programación avanzada. Según la cobertura, esta versión resolvió pruebas de ingeniería con resultados superiores a candidatos reales y dominó benchmarks como SWE-bench, con un razonamiento más profundo y un mayor contexto, y a un coste sorprendentemente bajo. Los avances en modelos de IA para programación no solo prometen mayor productividad, sino también herramientas que permiten a equipos técnicos trabajar de forma más eficiente y con menos gasto, algo especialmente relevante en un entorno donde la inversión en IA está redefiniendo procesos y flujos de trabajo.
En conjunto, estas historias muestran un momento en el que la tecnología no solo empuja límites técnicos, sino que también enfrenta decisiones económicas, de diseño y éticas que pueden cambiar la forma en que trabajamos, consumimos y confiamos en las soluciones digitales.